LA FIRMA
«Cancela, Martins, Martins & Associados – Sociedade de Advogados, RL» («CAMMP») ha sido creada por un grupo de abogados, todos ellos con un largo periodo de trabajo conjunto, compartiendo una sólida y bien experimentada puesta en común de procedimientos, además de una identidad absoluta, en cuanto al ejercicio de la profesión, la forma de estar en el mercado y, lo más importante de todo, una filosofía común basada en las necesidades de sus clientes y en la forma de resolver sus problemas.
No pretendemos repetir una serie de lugares comunes que, normalmente, asumimos mucho más como características y valores presumibles en cualquier sociedad de abogados, que propiamente como factores diferenciadores.
CAMMP dispone de un equipo motivado, profesional y dinámico, que pretende adoptar un planteamiento proactivo y, que más que responder a las expectativas de los clientes, procura superarlas. No concebimos el ejercicio de la abogacía sino es a través de un fuerte empeño en buscar las mejores soluciones para nuestros Clientes – en definitiva, y en resumen, son la razón de ser de nuestra existencia.
Sabemos que el Cliente quiere ser tratado de una forma especial y no sólo como un cliente más. Por eso, somos plenamente conscientes de que sólo podremos conseguir fidelizar a nuestros Clientes mediante una relación altamente personalizada.
Nada de esto es nuevo para nosotros, pues todos tenemos orígenes profesionales distintos y, por consiguiente, ya conocemos diferentes formas de estar en el mercado y, también por eso, tras estos años de trabajo en equipo, sabemos muy bien lo que queremos, lo que podemos ofrecer y ante todo, lo que cada Cliente espera de nosotros.
Así, queremos reafirmar que nuestros Clientes nos conocen y saben que, sin pretender ser los mejores en todo, pueden confiar –y confían– en nosotros. Y, finalmente, ¿quién mejor que ellos podría responder de nuestra valía?
Queremos ser sus colaboradores de confianza y estar siempre presentes proporcionando soluciones, cuando nos necesiten.
Por todo lo cual, tenemos entre nosotros una expresión que pensamos que resume de forma más sintética posible nuestra forma de hacer: «¡Vayamos al grano!».






